Pasadas las fiestas, en este enero tengo un sed distinta que quiero que me acompañe todo el año: una sed de equidad, de justicia, de estar en el lugar correcto y con la gente correcta, que el pasado sea una referencia de aprendizaje y no un peso muerto, que las personas que una vez me hicieron daño y a las que sin intención dañé aprendan a dejar ir tal como lo estoy haciendo. Que el destino se encargue de balancear todo aquello que se adeuda, porque mi sed es de equidad por el bien común.

image1
La mayor motivación para un padre siempre serán sus hijos. Buscamos lo mejor para su desarrollo, las formas en las que su mundo sea mejor que el nuestro, que lo mejoren y vivan en felicidad.

Es una sed de justicia para todos los niños que a veces son presa de lo que sus padres dictan a favor del cumplimiento de sus propios caprichos o deseos, y que con esa determinación juzgan a otros inocentes, rechazan al desvalido, y se aprovechan de aquellos más débiles. Tengo sed de justicia para que mi hijo herede un mundo en donde el valor de las personas se mida por las veces que le das la mano a aquellos que están en el suelo para levantarlos, y no por los golpes que das para mantenerlos tirados. Un mundo en el que se pueda encontrar con facilidad la belleza en la mirada ajena, que con inocencia se ofrezca y reciba un abrazo, que la amistad prevalezca antes de los intereses creados por cánones o estereotipos sociales que nada tienen de infantil y que mucho daño silencioso hacen a quienes lo reciben. Tengo ganas de brindar para que mi hijo herede y defienda que las personas valen más por lo que son que por lo que tienen, un mundo en donde luchemos por erradicar esa fastidiosa frase del “tanto tienes, tanto vales”. Brindo para que mi hijo y los hijos de todos ustedes hereden y promuevan un mundo en donde se defienda la luz propia y ajena, que el respeto por el derecho ajeno sea ley de vida, y que los artículos materiales sean solo eso: materia inerte con costo económico pero sin valor vital.

Un brindis más por las madres y padres que protegen y enseñan a proteger los sueños de propios y ajenos; que respetan la carencias de los otros, y tienden una mano cuando se necesita. Brindo por una sociedad que combata para obtener lo suyo y lo que cree correcto, pero consciente de que el luchar por los sueños propios jamás deberá significar pasar o pisar el de los demás; un mundo en donde seas medido por tus capacidades, tus decisiones, tu talento, tu integridad, tu honestidad y congruencia, y no por el auto que conduces, el móvil que portas, y la ropa que presumes. Finalmente, brindo porque mi hijo tenga la capacidad de renacer continuamente, porque a pesar de las dificultades jamás pierdas la luz propia, que jamás apague nadie su brillo para que con él ilumine el mundo, brillando y dejando brillar a los demás.

 

Recomendación del mes

brut-barroco-freixenetDurante diciembre y enero en España son casi tradición los anuncios de cava en la televisión. La empresa catalana Freixenet produce etiquetas que son sinónimo de celebración y brindis. Para esta necesidad de justicia que baña mi enero y que deseo me acompañe el resto del año, os recomiendo el Barroco Brut Reserva, que hace homenaje a la época cuando los espumosos tuvieron auge mundial, y se comenzaron a refinar los procesos de su producción: el Barroco. De notas intensas, cuidadas, y redondas, es ideal para brindis de calidad, calidez y sensibilidad.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s